domingo, 15 de marzo de 2015

Finanzas Publicas

FINANZAS PUBLICAS


Introducción
   La complejidad del proceso económico, el progreso de la cultura y la organización de las luchas sociales, impiden al Estado moderno permanecer ajeno al libre juego del interés privado en el plano económico y al simple resultado en la distribución de la riqueza y el ingreso que ese proceso origina en el plano social.
   El Estado interviene en su rol orientador del desarrollo económico, con el propósito de realizar la justicia en la distribución de los bienes. Esta misión, difundida sin excepciones en el Estado moderno, sólo puede realizarse mediante el sistema financiero o mediante la autoridad y la fuerza. La primera, conservando la libertad económica, orienta y encauza la iniciativa privada a través del mecanismo transformador del presupuesto, en base fundamentalmente del sistema tributario y del efecto de los gastos públicos. La segunda (=autoridad) suprime la iniciativa privada y reemplaza ese motor básico de la economía por la planificación estatal y la ejecución autoritaria del plan concebido.
  En la economía libre, sin recurrir a la autoridad ni a la fuerza, el sistema financiero permite alcanzar iguales objetivos. En el campo de la producción, los incentivos tributarios, las subvenciones a la empresa privada y las inversiones estatales, o en sentido inverso, impuestos desalentadores, son suficientes para encauzar ordenadamente el sistema productor de iniciativa privada hacia un plan flexible, orientado y complementado por el poder estatal, sin un régimen de fuerza o imposiciones autoritarias. En el campo de la distribución, los impuestos progresivos (La tasa del impuesto aumenta a medida que aumenta la base imponible) y los impuestos proporcionales discriminatorios (La tasa de impuesto se mantiene constante cualquiera sea la base imponible), combinados con una estructura eficiente de los servicios públicos y sociales, pueden gestar una repartición justa de la riqueza y el ingreso, sin recurrir a la requisición por la fuerza y al reparto arbitrario por voluntad del poder público.
  Podemos afirmar que la función financiera adquiere un nuevo rol:  rectificar los defectos de funcionamiento de la economía libre para conservar su estructura. El presupuesto es el instrumento de esta función, es el medio para realizar tal propósito.

 Finanzas Públicas.

La palabra finanzas proviene del verbo latino "Finere", que da origen al término "Finatio", luego se le añadió el calificativo de público con la intención de distinguirla de las finanzas privadas.  Es la ciencia que estudia la formación y administración del patrimonio del Estado para el cumplimiento de los fines que le son propios. Las finanzas públicas examinan cómo el Estado obtiene sus ingresos y efectúa sus gastos, estudia todo lo relacionado con la forma de satisfacer las necesidades que demanda la comunidad, el cuerpo social que integra un Estado, se inclinan a cubrir las exigencias de un colectivo, donde predomina el interés general. Las finanzas públicas regirán las necesidades que se originan de las relaciones del Estado con el cuerpo social o con el Estado mismo frente a sus propias exigencias.

El Sector público en la economia.

   La ciencia de las finanzas públicas alcanza su madurez como tal durante el siglo XIX, siendo Adolfo Wagner su principal representante, quien en la obra "Tratado de la Ciencia de las Finanzas" expresa la necesidad de extender la actuación del Estado para permitirle absorber parte de las rentas privadas, practicar una redistribución de rentas y extender sus servicios especialmente en ayuda de los sectores económicamente más débiles. Durante este siglo, dos preceptos financieros concentran el esfuerzo teórico y político para lograr establecerse, ellos son:  El impuesto sobre la renta y la progresividad en la imposición.
   El análisis que hacían  los economistas clásicos del proceso económico resultó insatisfactorio para explicar la gran depresión económica de los años 1929-1930, época durante la cual el supuesto del reajuste automático de la economía no operó en la forma que ellos suponían. La doctrina clásica concebía unas finanzas estáticas y limitadas a los siguientes supuestos:
1.) Las finanzas públicas son una expresión parasitaria del sistema económico
2.) Los gastos públicos deben limitarse a las funciones mínimas y esenciales del Estado.
3.) Los impuestos no deberían afectar al ahorro y menos el capital
4.) Es imperativo de un sistema financiero sano el logro de un presupuesto rigurosamente equilibrado


Posteriormente se revisaron todos los aspectos anteriores, surge una nueva concepción y con  ella el Estado emerge con otras responsabilidades, en las que debe utilizar su actividad financiera para obtener finalidades económicas y sociales, las finanzas dejan de ser neutrales y pasan adquirir una función dentro del proceso económico, estas se denominan finanzas funcionales: Se verá actuar al Estado no sólo en la recaudación de ingresos con los cuales cubrir los gastos públicos, sino ocupándose de una función más trascendental como la de ayudar alcanzar el equilibrio económico, acelerando o retardando los factores que determinan el nivel de la renta nacional e influyendo en la producción de ésta y en su distribución.

Cuadro: El Sector público en la economía

LA ELECCION PUBLICA

El proceso mediante el cual se toma las decisiones por parte del estado, se estudia en la teoría de la elección pública (= Public Choice). Así como existe el supuesto de racionalidad del homo economicus como base para estudiar el comportamiento del consumidor o del productor; la teoría de la elección pública trata de descubrir la racionalidad que guía el comportamiento de los gobiernos en el desempeño de sus funciones. Dicha teoría fue propuesta por el economista James Buchanan, que tuvo gran repercusión a mediados de los años 60. En ella se aplica las reglas económicas a la ciencia política. Se ocupa de estudiar el proceso de adopción de decisiones económicas en un contexto ajeno al mercado (el Estado). Analiza las reglas de votación, la conducta de los electores, la política de los partidos, la burocracia, etc., a la luz de la economía, considerando al hombre como un ser racional, egoísta y maximizador de la utilidad. Las decisiones políticas, que son las realizadas por los estamentos del Estado encargados del manejo estatal, necesariamente generan costos a los particulares y a la sociedad en su conjunto. Asimismo, las decisiones políticas no le cuestan al Estado como tal, sino a todos los que se encuentran bajo el dominio de dicho estado. El costo de la toma de decisión se convierte entonces en un factor que influye decididamente en la eficiencia y los efectos de la decisión política. Como resultado de la constatación referida en los párrafos precedentes, y dado que los Estados administran bienes y fondos, los cuales por definición son públicos, el pueblo debería tener la posibilidad de recurrir a mecanismos previstos por la ley y de obligatorio cumplimiento, que le permitan controlar e intervenir en las decisiones de los actores públicos. La teoría antes referida resulta importante para comprender diversos fenómenos políticos y jurídicos que se dan en la realidad. Asimismo, permite entender la razón por la cual las normas jurídicas constitucionales deben elaborarse de tal forma que permitan un adecuado control del comportamiento del Estado por parte del electorado y además permitir entender también porque dicho control resulta indispensable.
En general, se entiende por sector público al conjunto de instituciones y actividades económicas de un país, que presenta características peculiares y homogéneas. El sector público incluye las actividades que están dentro de la esfera gubernamental: la administración, las empresas nacionalizadas, el sistema impositivo, la banca oficial, la seguridad social, las corporaciones públicas, etc. En todas las sociedades modernas el sector público influye en la economía de manera significativa y desarrolla funciones económicas especiales que justifican su estudio por separado, aunque sus acciones están cada vez más relacionadas con las del sector privado, dando origen a las llamadas economía mixtas
El estado está presente a lo largo de toda la vida de la mayoría de las personas...Muchos productos consumidos son subsidiados o regulados por el estado, en particular los productos básicos para asegurar la alimentación, salud, etc. mientras que otros son "castigados" o controlados en su consumo con impuestos, regulaciones o prohibiciones. El Estado presta muchos servicios por los que cobra Tarifas -- es un precio; diferente a la Tasa que es un tributo - - (electricidad, corrreos, agua potable, saneamiento ambiental, entre otros)y otros servicios que financia con impuestos (administración de justicia, defensa, seguridad)


Entre los entes u organismos que conforman el sector público, podemos nombrar:
1. La República, estados, distritos y municipios
2. Los institutos autónomos (están autorizados a contraer deudas por su cuenta)
3. Las sociedades mercantiles en las cuales la República tenga participación igual o mayor al cincuenta por ciento del capital social.
4. Las fundaciones, asociaciones civiles y demás instituciones constituidas con fondos públicos (ver: art.6 LOAFSP)


ESTADO: Es un concepto político que se refiere a una forma de organización social soberana y coercitiva, formada por un conjunto de instituciones,que tiene el poder de regular las relaciones sociales sobre un territorio determinado. Según Max Weber, define el estado como una organización que reclama para si el "monopolio de la violencia legítima"; por ello dentro del estado se incluyen instituciones tales como las fuerzas armadas, la administración pública, los tribunales, etc. asumiendo el estado las funciones de defensa, gobernación, seguridad y otras como las relaciones exteriores.


NOCIONES FUNDAMENTALES:


1)Necesidades Públicas
2)Servicios Públicos
3)Gastos Públicos
4)Recursos Públicos



1.)Necesidades Públicas: Son aquellas que surgen de la vida colectiva y se satisfacen mediante la actuación del estado. Por ejemplo: Defensa exterior, necesidad de mantener el órden interno, administración de justicia. Se pueden distinguir:
1.1) Necesidades Públicas Absolutas: Constituyen la razón de ser del estado mismo y justifican su nacimiento. Por ejemplo: mantenimiento de la estructura político administrativa.
1.2) Necesidades Públicas Relativas: Surgen de los fines económicos-sociales del estado moderno. Por. ejemplo: Búsqueda de la estabilidad económica, incremento de la renta nacional, máximo empleo. Están vinculadas al progreso y bienestar social, son metas por las cuales el estado debe velar en la medida de sus posibilidades materiales
2.) Servicios Públicos: Son las actividades que el estado realiza en procura de la satisfacción de las necesidades públicas. Los servicios publicos pueden ser indivisibles y divisibles. Son indivisibles porque aún favoreciendo a numerosos individuos de una sociedad, resulta impráctico efectuar su particularización a cada uno de ellos, por ejemplo: la defensa exterior. Son divisibles aquellos que se pueden particularizar, aunque sean útiles a toda la sociedad, P. ejemplo: administración de justicia, instrucción pública, etc
3.) Gasto Público: Son todas aquellas erogaciones necesarias para satisfacer las necesidades públicas, mediante la prestación de los servicios correspondientes. Como el estado necesita gastar, es evidente que debe contar con los medios pecuniarios para afrontar tales erogaciones; es decir con Recursos Públicos: estos recursos tienen sus fuentes en el propio patrimonio del estado, cuando el ente público explota, arrienda o vende sus propiedades, cuando obtiene ganancias por medio de sus empresas, mediante la explotación de algún servicio público. La mayor parte de los ingresos públicos son obtenidos del patrimonio de los ciudadanos de manera coactiva, mediante los denominados tributos. Otras fuentes de ingreso, comúnmente aceptadas, es mediante las figuras del endeudamiento y el crédito público


ADMINISTRACION FINANCIERA DEL ESTADO: La administración financiera del sector público comprende un conjunto de sistemas: Presupuesto, crédito público, tesorería y contabilidad nacional, regulados por la ley orgánica de administración financiera del sector público (LOAFSP), así como los sistemas tributarios y de administración de bienes, más un conjunto de normas y procedimientos que intervienen en la captación de ingresos públicos y en su correcta aplicación para el cumplimiento de los fines planificados por el Estado. Estará regida por los principios constitucionales de legalidad, transparencia, equilibrio fiscal y coordinación macroeconómica.
El Estado debe cumplir funciones complejas para la realización de sus fines, tanto en lo referente a la selección de los objetivos, a las erogaciones, a la obtención de los medios para atenderlas y a la gestión y manejo de ellos, cuyo conjunto constituye la actividad financiera. Constituyen manifestaciones de esta actividad financiera los ingresos, los gastos y la conservación de los bienes o gestión de los dineros públicos.

Categorías sobre la actividad financiera:

Las doctrinas se agrupan en categorías: Económicas y políticas

Categorías económicas: Este tipo de categorías no son uniformes. Por ejemplo, la escuela inglesa considera que la acción del Estado se traduce en un consumo improductivo, pues al intensificar la presión tributaria, sustrae una porción de renta de los particulares que podría utilizarse en nueva producción de bienes; otros autores ven una serie de actos de cambio o de equivalencia entre los servicios públicos y las prestaciones de los particulares.
Categorías políticas: Sostienen que siendo políticos el sujeto de la actividad financiera, los medios y los fines perseguidos, tal actividad debe ser necesariamente política.


Fines de la actividad financiera:

Existen dos corrientes opuestas, el neutralismo y el intervencionismo de las finanzas públicas; o como también se dice, si ellas deben proponerse exclusivamente la obtención de recursos (fines fiscales) o si, además, les corresponde perseguir finalidades de naturaleza económica y social (fines extrafiscales).
El asunto tiene origen en la misión que se le atribuya al Estado: ¿debe ser un mero espectador de los problemas que se plantean en materia económica y social, o debe actuar positivamente en ellos con el fin predeterminado de encauzarlos?
A partir del siglo XIX, se han planteado marcadas diferencias en las ideas acerca de la misión del Estado, que se pueden separar en tres sistemas:
a) Liberalismo: El estado gendarme. Hasta la primera guerra mundial predomina la influencia de la escuela liberal inglesa, que privilegia la iniciativa privada, reduciendo la acción del Estado a sus funciones más esenciales. Sus principios son: limitación extrema de los gastos, equilibrio presupuestario, los impuestos son gastos improductivos, el empréstito es un recurso excepcional y se condena la inflación monetaria.
b) Intervencionismo: El estado providencia. Entre 1914 y 1918 se desarrolla el capitalismo y la libre competencia es reemplazada por monopolios ejercidos por las concentraciones industriales. Se acentúan los desequilibrios económicos y sociales, viéndose el Estado obligado a intervenir para evitar abusos y aplacar la inquietud social, estimulada por el triunfo del comunismo en Rusia. Se acentuaron los tributos con fines extrafiscales, se produce un incremento en el gasto social. 
c) Dirigismo: el estado Fáustico. Con posterioridad a la segunda guerra mundial accionan paralelamente un capitalismo poderoso y una clase social homogénea e influyente políticamente, se afirma la prosperidad social como finalidad del Estado que debe satisfacer las necesidades sociales, debe propender al desarrollo económico del país y realizar redistribución social y económica de la renta nacional para aumentar el nivel de vida de la población.


PRESUPUESTO PUBLICO

El Presupuesto Nacional es un resumen anual y sistemático que establece las previsiones del gasto público y de los recursos necesarios para cubrirlas. La Ley dePresupuesto evidencia cuáles son las líneas de acción de gobierno, es decir, establece cuáles son las prioridades del gasto y estima los recursos con los que se financiará el mismo.

En su formulación, y siguiendo lo establecido en la Constitución Nacional, deben privilegiarse los criterios de equidad, igualdad de oportunidades y bienestar para el conjunto de la sociedad.

Por otra parte, resulta central que el Presupuesto, en tanto constituye un acto de gobierno, se de a conocer a la sociedad por todos los medios que el Estado tiene a su alcance, propiciando un ejercicio de transparencia de la gestión publica y una contribución a la participación ciudadana en torno de la asignación, destino y control sobre la ejecución presupuestaria.

Instancias del Presupuesto:
a.) Preparación del Proyecto
La elaboración del Proyecto de Ley está a cargo del Poder Ejecutivo que lo presentará al Congreso antes del 15 de septiembre de cada año. En esta etapa no sólo se tiene en cuenta los gastos y recursos sino que se realiza un análisis minucioso de la realidad socio-económica del país. Este hecho marca la íntima relación entre el Presupuesto y todos los programas gubernamentales. Prácticamente, el Proyecto del Presupuesto general es preparado por la Secretaría de Hacienda, sobre la base de cálculos suministrados por los organismos del Estado. Estos datos son analizados junto con los planes de gobierno y con las estimaciones de los recursos públicos. El Proyecto así elaborado es enviado a Presidencia donde se discute, corrige y aprueba. Finalmente se debe enviar al Congreso junto a un documento explicativo de cada uno de los rubros.


b.) Aprobación de la Ley 
Voy por aquí. (ver trabajo de la Prof. María Laura Ros)

Estimación formal de los ingresos y egresos que habrán de producirse durante un período dado, frecuentemente un año, tanto para un negocio particular como para el gobierno. El presupuesto se diferencia de los balances en que no refleja las transacciones realmente realizadas sino las que se supone ocurrirán a futuro. En tal medida el presupuesto es un indicador de la política a seguir en cuanto a la obtención de ingresos y la realización de gastos, así como un instrumento de planificación que permite definir los costos de alcanzar ciertos objetivos en un plazo determinado. La elaboración de un presupuesto se hace necesaria por cuanto los ingresos y los gastos no ocurren simultáneamente, sino a diversos intervalos en el tiempo.El presupuesto de una nación, llamado generalmente presupuesto fiscal o presupuesto público, es una estimación de los ingresos del Estado durante un período -casi siempre un año- y de los egresos o gastos que efectuará el sector público. Como tal es materia de debate en los poderes públicos de una nación: generalmente es presentado por el Poder Ejecutivo ante el Poder Legislativo, para su aprobación pública y formal. El presupuesto nacional es un complejo documento que ofrece, junto a las cifras consolidadas de toda la actividad del sector público, una relación detallada de los ingresos y egresos de cada una de las grandes dependencias del Estado: ministerios, institutos autónomos, corporaciones, diversas ramas de los poderes públicos, etc. Cada uno de estos entes va preparando, con antelación, su propio presupuesto, que a la vez se integra por las estimaciones que las diferentes direcciones, departamentos y secciones van realizando durante el año.
El presupuesto nacional refleja las líneas generales de la política que sigue cada administración: en el mismo queda reflejada la diversa asignación de recursos que recibirá cada dependencia, mostrando con ello la importancia que se otorga a las mismas y las orientaciones y metas que se le trazan. También queda plasmada la política de inversiones del sector público y los requerimientos que provienen del pago de las deudas previamente contraídas por el Estado. Por todas estas razones la aprobación del presupuesto fiscal de cada año se convierte en un acto esencialmente político, que reflejará el mayor o menor grado de confianza que las diversas fuerzas de un país otorguen al poder ejecutivo.
Cuando se elabora un presupuesto, éste se suele subdividir en diversas partidas de gastos, elementos que indican tipos de egresos similares, tales como: gastos de personal, compra de bienes y servicios, gastos de inversión, etc. También aparecen en el mismo los diversos proyectos especiales que puedan estar ejecutando diversos organismos. Del lado de los ingresos suelen estimarse las entradas por recaudación de cada uno de los impuestos que percibe el gobierno: impuesto a la renta, impuestos a las ventas o al valor agregado, derechos de aduana, ingresos por retenciones diversas, impuesto a las herencias, etc. Así como existe un presupuesto nacional de alcance global se elaboran también presupuestos regionales, estatales, provinciales o municipales donde se estiman los ingresos y egresos anuales a cada uno de estos niveles de la administración local.


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LA ADMINISTRACION FINANCIERA DEL SECTOR PUBLICO - EL PRESUPUESTO


ADMINISTRACION FINANCIERA: La administración financiera del sector público comprende un conjunto de sistemas: presupuesto, crédito público, tesorería y contabilidad nacional, regulados por la ley orgánica de administración financiera del sector público (LOAFSP) así como los sistemas tributarios y de administración de bienes, más un conjunto de normas y procedimientos que intervienen en la captación de ingresos públicos y en su correcta aplicación para el cumplimiento de los fines planificados por el Estado. Estará regida por los principios constitucionales de legalidad, transparencia, equilibrio fiscal y coordinación macroeconómica.

PRESUPUESTO PUBLICO: Es un acto de ley, mediante el cual se prevén los ingresos y gastos estatales y se autorizan éstos últimos para un período futuro determinado, generalmente un año. Puede decirse que el presupuesto es un plan de gobierno y que es la expresión de un programa político, por manifestarse en un actuar futuro.
En Venezuela se estipula que el presupuesto sea por programas. Esta técnica consiste en que cada función del Estado, agrupa los gastos según planes a realizar y de acuerdo a las actividades concretas que deben realizarse para ejecutar estos planes. Se entiende por programa al instrumento que permite cumplir esta función del Estado y mediante el cual se establece un objetivo en función de un resultado final. Se distingue dos grupos de programas; los que ponen énfasis en el funcionamiento, referidos a la prestación de servicios públicos y los que ponen énfasis a la inversión, referidos a obras y trabajos públicos. Es un istrumento programático que vincula la producción de los bienes y servicios con los objetivos y metas previstas en los planes de desarrollo.
BASE TEORICA DEL PRESUPUESTO: El presupuesto es un medio para preveer y decidir la producción que se va a realizar en un período determinado, así como asignar formalmente los recursos que esa producción exige en la praxis de una institución, sector o región. Comprende todos los ingresos y todos los gastos, así como las operaciones de financiamiento para un determinado ejercicio económico-financiero (ver: artículo 12 LOAFSP)
El presupuesto público expresa los planes nacionales, regionales y locales, elaborados dentro de las líneas generales del plan de desarrollo económico y social de la nación, aprobadas por la Asamblea Nacional, en aquellos aspectos que exigen, por parte del sector público, captar y asignar recursos conducentes al cumplimiento de las metas de desarrollo económico, social e institucional de la nación; y se ajustarán a las reglas de disciplina fiscal contempladas en la Ley Orgánica Administración Financiera del Sector Público y en el marco plurianual del presupuesto.
MARCO PLURIANUAL DEL PRESUPUESTO: El proyecto de ley del marco plurianual del presupuesto será elaborado por el Ministerio de Finanzas, en coordinación con el Ministerio de Planificación y el Banco Central de Venezuela. En este marco se establecerá los límites máximos de gasto y de endeudamiento que hayan de contemplarse en los presupuestos nacionales para un período de tres años, se establecerá también las reglas de disciplina fiscal que permitan equilibrar la gestión financiera nacional en dicho período, de manera que los ingresos ordinarios sean suficientes para cubrir los gastos ordnarios. Este marco especificará el período al cual hace referencia y los resultados financieros esperados de la gestión fiscal de cada año. Dichos resultados deberán compensarse, de manera que la sumatoria para el período de tres años, muestre equilibrio o superavit entre ingresos ordinarios y gastos ordinarios.

CICLO (Etapas) PRESUPUESTARIO EN VENEZUELA:

1. Formulación: El ejecutivo nacional, fijará anualmente los liniamientos generales para la formulación del proyecto de ley de presupuesto y las prioridades del gasto. Este proyecto será presentado a la asamblea nacional antes del quince de octubre de cada año. Si por cualquier causa el ejecutivo no presentara dicho proyecto dentro del plazo estipulado, o si el mismo fuese rechazado o no aprobado por la asamblea nacional antes del quince de diciembre de cada año, se reconducirá el presupuesto que esté vigente,
2. Aprobación: La asamblea nacional debera discutir y sancionar el presupuesto a más tardar el quince de diciembre. En caso de reconducción, si la asamblea confirma el nuevo presupuesto durante el primer trimestre del año, en el cual estuviese en vigencia el presupuesto reconducido, este nuevo presupuesto comenzará a regir a partir del segundo trimestre del año en curso hasta el treinta y uno de diciembre, y se darán por aprobados......



LOS GASTOS PÚBLICOS

El GASTO PÚBLICO Y SU MARCO JURÍDICO. 

Son las erogaciones en dinero que ejecuta el estado en virtud de una ley para cumplir sus fines. Es toda erogación que incide sobre las finanzas del estado, generalmente en dinero, destinada al cumplimiento de fines administrativos o económicos-sociales y autorizados mediata o inmediatamente por una ley. 

El gasto público se ejecuta a través de los Presupuestos o Programas Económicos establecidos por los distintos gobiernos, y se clasifica de distintas maneras pero básicamente se consideran el Gasto Neto que es la totalidad de las erogaciones del sector público menos las amortizaciones de deuda externa; y el Gasto Primario, que es la suma de los gastos corrientes y de capital, excluídos los pagos en concepto de intereses de la deuda pública, este importante indicador económico mide la fortaleza de las finanzas públicas para cubrir la operación e inversión gubernamental con los ingresos tributarios, los no tributarios y el producto de la venta de bienes y servicios, independientemente del saldo de la deuda y de su costo.
Gasto ProgramableConjunto de erogaciones destinadas al cumplimiento de las atribuciones de las instituciones, dependencias y entidades del Gobierno entre los cuales se considera a los Poderes de la nación, los órganos autónomos, la administración pública central, y las entidades de la administración pública Paraestatal sujetas a control presupuestario directo, consignadas en programas específicos para su mejor control y evaluación.

La clasificación económica permite conocer los capítulos, conceptos y partidas específicas que registran las adquisiciones de bienes y servicios del sector público. Con base a esta clasificación, el gasto programable se divide en gasto corriente y gasto de capital. Estos componentes a su vez se desagregan en servicios personales, pensiones y otros gastos corrientes dentro del primer rubro, y en inversión física y financiera dentro del segundo.

Gasto corriente: Dada la naturaleza de las funciones gubernamentales, el gasto corriente es el principal rubro del gasto programable. En él se incluyen todas las erogaciones que los Poderes y Órganos Autónomos, la Administración Pública, así como las empresas del Estado, requieren para la operación de sus programas. En el caso de los primeros dos, estos recursos son para llevar a cabo las tareas de legislar, impartir justicia, organizar y vigilar los procesos electorales, principalmente. Por lo que respecta a las dependencias, los montos presupuestados son para cumplir con las funciones de: administración gubernamental; política y planeación económica y social; fomento y regulación; y desarrollo social.
Por su parte, en las empresas del Estado los egresos corrientes reflejan la adquisición de insumos necesarios para la producción de bienes y servicios. La venta de éstos es lo que permite obtener los ingresos que contribuyen a su viabilidad financiera y a ampliar su infraestructura. El gasto corriente es aquel que tiende a surgir o a presentarse en cada ejercicio financiero o presupuestario, como por ejemplo: los sueldos de los funcionarios o los aprovisionamientos (compras y suministros) que el Estado necesita. El efecto útil del gasto corriente no va más allá del período presupuestario en el cual se realizó, y para procurarse nuevamente los bienes o servicios habrá que repetirse nuevamente el gasto en otro período presupuestario

Gasto de Capital: El gasto de capital comprende aquellas erogaciones que contribuyen a ampliar la infraestructura social y productiva, así como a incrementar el patrimonio del sector público. Por ejemplo: gastos de Defensa Nacional, también se pueden mencionar la construcción de Hospitales, Escuelas, Universidades, Obras Civiles como carreteras, puentes, represas, tendidos eléctricos, oleoductos, plantas etc.; que contribuyan al aumento de la productividad para promover el crecimiento que requiere la economía. El efecto útil producido por un gasto de capital, es decir, su resultado tangible, tiende a prolongarse más allá del período presupuestario en que el gasto se efectuó.

Legalmente, los gastos corrientes se encuentran, por lo general, previstos y autorizados en leyes de carácter permanente, mientras que los extraordinarios son autorizados por leyes especiales y temporales

LOS OBJETIVOS DE LA GESTIÓN DEL GASTO PÚBLICO.

Un buen punto de partida para la evaluación de la gestión del gasto público puede realizarse a partir de los tres objetivos o dimensiones convencionales de las finanzas públicas (Musgrave, 1959), los cuales son los siguientes:
• Lograr la estabilidad económica y la disciplina fiscal
• Alcanzar una adecuada distribución social de los recursos
• Promover la eficiencia, mediante la corrección de fallas o limitaciones del mercado a través del gasto público.

Estos objetivos no son independientes los unos de los otros, sino que por el contrario ellos se encuentran estrechamente interconectados. De hecho, es difícil pensar en alcanzar alguno de los objetivos de manera independiente de los otros, aunque debe reconocerse que ellos pueden entrar en conflicto en algunas oportunidades (Allen y Tommasi, 2002), en la búsqueda por alcanzarlos.

EFECTOS DEL GASTO PÚBLICO.

El gasto público es uno de los elementos más importantes en la política económica de un país, que le permite moldearla según los objetivos que se quieran alcanzar.
El gasto público puede influir en de diferentes formas en la economía principalmente a nivel macro.
Empleo. El gasto público es una fuente importante de generación de empleo, tanto así que son muchas las regiones del país donde la única fuente de empleo es precisamente el estado. La economía se puede acelerar o desacelerar según el estado decida gastar más o menos. La producción del país puede verse fuertemente influida por el gasto publico lo que de forma indirecta tiene efecto sobre el nivel de empleo.
Ahorro. El gasto público puede afectar el nivel o capacidad de ahorro de la población, en vista a que el gasto publico esta financiado por lo general por ingresos provenientes de los impuestos. Al incrementar los impuestos, se deja a la población con una menor parte de sus utilidades lo que disminuye su capacidad de ahorro.
Inversión. Como la inversión en buena parte depende del nivel de ahorro de la población, al disminuirse el nivel de ahorro por las causas ya expuestas, se afecta la capacidad para invertir. Si no se ahorra, no habrá recursos para invertir.
Inflación. El gasto público puede presionar el alza de los precios al aumentar la demanda de bienes y servicios. Bien sabemos que cuando la demanda se incrementa a un ritmo superior que la oferta, se sufre de una tendencia inflacionaria, y el gasto público tiene la capacidad de incrementar la demanda de bienes y servicios.
Devaluación – Revaluación de la moneda. El gasto público puede influir en el comportamiento de la moneda frente a otras divisas, en la medida en que el gasto público sea financiado con crédito externo. El ingreso de divisas producto de la adquisición de créditos puede conducir a que la moneda local se fortalezca, puesto que al incrementarse la oferta de una determinada divisa, el efecto de la ley de la oferta y demanda, conlleva a que el precio de la moneda local se revalúe.
Déficit fiscal. Naturalmente que el gasto público es responsable directo en el incremento o disminución del déficit fiscal de un país, en la medida en que se gasta más o menos de los ingresos obtenidos.
En términos generales, estos pueden ser algunos de los efectos que puede tener el gasto público en la economía. Como se puede ver, algunos efectos son negativos y otros positivos, por lo que se puede concluir que el gasto publico es una herramienta muy importante a la hora de implementar ciertas políticas macroeconómicas.

PRINCIPIOS DEL GASTO PÚBLICO

GASTO MÍNIMO. Significa que el estado debe gastar lo menos posible, pero sin descuidar la protección de la comunidad. Se dice también con este principio que además de los servicios de defensa nacional y seguridad interna, se deben proporcionar otros servicios adicionales como carreteras, salubridad, correo, pero dejando que los particulares presten aquellos servicios que ellos mismos puedan hacer sin la intervención del estado. En este sentido, el estado debe tratar por todos los medios dejar que la iniciativa privada haga todo aquello que es capaz de hacer satisfaciendo el estado únicamente aquellas necesidades que los particulares no son capaces de realizar.

MÍNIMA INTERFERENCIA DEL SECTOR PRIVADO. El estado puede efectuar volúmenes sustanciales de gastos para programas de obras públicas o proporcionar empleo en épocas de depresión, pero no debe competir con los servicios ya programados y en ejecución por parte de la economía privada. El estado debe incentivar la actividad de los particulares pero no debe inmiscuirse en ella, y si lo hiciere deberá ser en la menor cantidad posible; fomentar aquellas actividades donde la actividad privada sería incapaz de resolver como la construcción del puente sobre el rio Orinoco.

MÁXIMA OCUPACIÓN. Cuando la finalidad de los gastos públicos sea la de alcanzar el más alto nivel de ocupación o una mejor distribución de los ingresos públicos, se deben modificar, en parte, los principios anteriores, es decir, el del gasto mínimo y el de la no interferencia con los particulares. El estado debe aprovechar en épocas de depresión utilizando mano de obra desocupada y que le resulta más barata pudiendo realizar grandes obras en beneficiosas para el país.

MÁXIMO BENEFICIO. Implica que se debe tratar de obtener el mayor beneficio posible con medios escasos. El estado debe planificar sus gastos e invertir en aquellas actividades donde la utilidad marginal social sea más perentoria., esto debido a que el fisco va a quitar a otros particulares el dinero que ellos casi no necesitan para darlo a otros que si van a obtener mayor beneficio incluso infinito con él. Es decir de acuerdo con la teoría de utilidad marginal, el excedente monetario de algunas unidades de gasto de la economía, que bien no representan beneficio marginal para éstas, se convierten en beneficios de amplio espectro para las colectividades.

CAPACIDAD ECONÓMICA. Los gastos deben ser proporcionales a la riqueza que tenga el país, ya que si no se aumentaría la presión tributaria en tal forma que se agotarían los recursos particulares frente a los ingresos públicos.
La presión tributaria es el impacto que recibe el contribuyente por el pago del tributo, tributos estos que van a servir para satisfacer los gastos del estado.
Como es ampliamente reconocido, el gasto fiscal es una herramienta de política pública a través de la cual los gobiernos pueden contribuir al desarrollo humano sostenible. Para ellos pueden intervenir mediante diversas acciones tales como la promoción del crecimiento económico, la corrección de fallas del mercado, la creación de la infraestructura necesaria para el desarrollo, así como proporcionando servicios sociales para satisfacer las necesidades de la gente. Sin embargo, el rápido incremento que ha experimentado el gasto público en los países en desarrollo, sin un aumento correlativo de los ingresos tributarios, ha provocado crisis fiscales de amplia magnitud con el paradójico resultado de que en muchos casos no se ha logrado ni promover el crecimiento sostenible ni mejorar la equidad. (Banco Mundial1988).

LOGRAR LA DISCIPLINA FISCAL
Este Objetivo consiste en contribuir al logro de un crecimiento económico estable y macroeconómicamente sostenible, por ejemplo mediante la fijación de topes razonables al gasto público tanto a nivel general como a nivel de los gobiernos subnacionales. La Intención con este tipo de medidas es tener un sistema presupuestario disciplinado que respete las restricciones fijadas de gasto y evitar que se ajuste meramente a las infinitas demandas de la población y de los diversos grupos de interés; es decir, de lo que se trata es de impedir un sistema presupuestario que sea acomodaticio y que irrespete los límites fijados.

BENEFICIOS REALES O EFECTIVOS DEL GASTO PÚBLICO

En la práctica, tal como lo muestra el análisis de la evidencia de diversos países y períodos históricos, abundan las situaciones en que las características del gasto público se alejan de forma dramática de los criterios antes señalados, y en las cuales, el impacto del gasto público sobre el crecimiento económico a largo plazo resulta negativo. Por ejemplo, Vito Tanzi (1997), estudioso de las finanzas públicas de prestigio internacional, después de analizar la evidencia internacional concluye que el notable incremento que experimentó el gasto público (medido como proporción del PIB) en los países industrializados entre 1960 y 1990 hasta alcanzar en algunos casos niveles superiores al 50% del PIB, no contribuyó de forma apreciable a incrementar el bienestar de los ciudadanos de estos países mientras que sí contribuyó de forma significativa a deteriorar el desempeño macroeconómico en estas naciones, jugando un papel determinante en la aceleración de la inflación y el excesivo endeudamiento. Hoy es claro que la razón por la cual las características del gasto público suelen diferir de aquellas condiciones ideales que le permitirían dar una contribución neta positiva al bienestar de los ciudadanos, se encuentra en el hecho de que estas características se determinan a través de un complejo proceso de naturaleza político-institucional en el cual influyen multitud de fuerzas e intereses, siendo las recomendaciones de los técnicos sólo un elemento más. Dos fenómenos resultan claves dentro de este proceso: la "búsqueda de rentas" y las motivaciones electorales.
El gasto público y la recaudación de impuestos son la expresión del Poder con que cuentan quienes controlan el Gobierno para apropiarse y redistribuir la riqueza de los ciudadanos y del Estado. De manera natural cada ciudadano intentará de forma más o menos activa, más o menos organizada, utilizar este Poder en su beneficio (o al menos evitar que se utilice en su perjuicio), aspirando a que el Gobierno se apropie de la riqueza de otros ciudadanos y le sea transferida (en esto consiste la llamada "búsqueda de rentas"). En las sociedades democráticas este proceso de búsqueda de rentas se agudiza de forma particular en virtud de que los ciudadanos tienen la libertad de agruparse y organizarse de tal manera que puedan ejercer mayor presión sobre el Gobierno de turno para que oriente la corriente de gastos en su provecho particular.
El resultado final de este proceso de "búsqueda de rentas" es impulsar el crecimiento excesivo del gasto público en dirección a transferir (normalmente de forma encubierta) a grupos minoritarios y organizados de ciudadanos los recursos del Estado o los recursos de la mayoría desorganizada de la población adulta. El estudio de Tanzi antes citado confirma que el crecimiento encubierto de las transferencias es la fuerza más importante detrás del notable incremento del gasto público en los países desarrollados durante los últimos cuarenta años, y sostiene que ello explica la escasa contribución de este incremento al bienestar de la mayoría de la población.

GASTOS PÚBLICOS Y CICLOS ECONÓMICOS.

Sabemos que la economía parece estar animada por fuerzas o tendencias incontenibles que, periódicamente, la conducen desde períodos de relativa estabilidad hacia otros de inusitada actividad y confianza, que imprimen al proceso económico un ritmo de expansión y desarrollo que no se ajusta a sus posibilidades de capital y a sus recursos disponibles y que la arroja en lo que en economía se designa como una inflación o, por el contrario, en que por falta de dinero, por un desequilibrio entre la inversión y el ahorro se entra en la otra fase morbosa de la economía,  que es la depresión. Estas fluctuaciones que hemos esquematizado son conocidas con el nombre de ciclos económicos, que "son fluctuaciones periódicas de la actividad económica observables en las estadísticas sobre producción, renta y empleo, que se mueven desde la prosperidad hasta la depresión y viceversa, no en un espacio de tiempo uniforme, ni tampoco con un grado uniforme de intensidad". Ahora bien, entre las nuevas funciones que se le han asignado a las finanzas públicas está la de desempeñar, precisamente, una labor anticíclica, para prevenir el advenimiento de los ciclos o atemperar sus efectos. La política fiscal realizada con estos fines también es conocida con el nombre de compensatoria. A los gastos fiscales compensatorios son aquellos que el Estado realiza con el objeto de corregir las anormalidades cíclicas.
Durante la inflación, la política fiscal sobre los gastos públicos deberá orientarse a saldar los déficit acumulados por la depresión y hacia una prudente moderación de los gastos, a fin de que éstos no se sumen a las fuerzas inflacionistas. Los mayores recursos o ingresos de que el Estado disponga no puede ser el elemento que regule el monto del gasto, y contra toda lógica aparente, contra lo que puede ser la norma de conducta en la economía privada, el Estado debe gastar menos en estos períodos en que sus ingresos se ven aumentados.
Durante la depresión, en que los ingresos del Estado pueden verse drásticamente disminuídos, lo que aparentemente aconsejaría una disminución del gasto, norma recomendable en la economía privada, el Estado debe gastar mucho más allá de sus ingresos ordinarios y a través de dinero nuevo, creado por él, o tomando de los saldos ociosos o inactivos, lanzar más dinero al mercado, aumentando su política de gastos, no en forma de derroche desordenado, sino persiguiendo con ello la aceleración de los factores consumo e inversión hasta lograr nuevamente restablecer el equilibrio económico alterado por los ciclos. 


Fuente:
LOS INGRESOS PUBLICOS

Todo gasto que realize el Estado debe suponer la existencia de una partida crediticia, es decir de los fondos para su financiamiento. Si nos atenemos al principio de universalidad, podemos decir que no es posible realizar ningún gasto sin los recursos pertinentes. Aun en el caso de los déficit presupuestarios, cuando los gastos exceden los ingresos, aparece el Estado como deudor de la diferencia. Adquirir un pasivo (deuda) se constituye en una fuente de fondos para disponer de ellos en el presente y postergar su pago en el futuro a una tasa de interés y plazo determinado (Ver: Cap. Deuda Publica). Las fuentes de los ingresos públicos pueden clasificarse en extracontractuales y contractuales, según provengan de la ley o de acuerdo entre las partes.
1. Ingresos públicos.

Concepto.
Los ingresos públicos pueden definirse de manera general y sencilla como todas aquellas entradas de dinero que recibe el Estado y que le permiten financiar la satisfacción de necesidades de la colectividad, es decir, que le permiten financiar el gasto público y cumplir su función dentro de la sociedad. So los medios económicos, generalmente representados en dinero, que el Estado obtiene de sus propios bienes o actividades o de las rentas o bienes del sector privado y que se destinan a cubrir los gastos del Estado o a lograr otros fines económico-sociales.
1.2. Principales clasificaciones:
Son variados los criterios de clasificación que se han esbozado para agrupar los diferentes tipos de ingreso. Seguidamente se comentan algunas de las clasificaciones más utilizadas:
Ingresos Ordinarios e Ingresos Extraordinarios.
En primer término, el criterio financiero los clasifica en ordinarios y extraordinarios, tomando en consideración la periodicidad de los ingresos, y las características de la fuente que los genera. De esta forma, los ingresos ordinarios son aquellos que el Estado recibe en forma periódica, puede repetir su recaudación período tras período, y su generación no agota la fuente de donde provienen ni compromete el patrimonio actual o futuro del Estado y sus entes. Es decir,son ingresos cuya recaudación tiene la posibilidad de ser repetida año tras año, porque provienen de la administración del patrimonio estatal, o de tributos que son pagados por los particulares de manera rutinaria. Los ingresos ordinarios deberían ser suficientes para cubrir los gastos públicos ordinarios que debe efectuar el Estado en el cumplimiento de sus diversas funciones.
Por su parte, los ingresos extraordinarios presentan como característica distintiva que la fuente que los genera no permite su repetición continua y periódica, y afecta o compromete la disminución del patrimonio del Estado en el presente o en el futuro. Tal es el caso de la venta de los bienes que son propiedad del sector público y de la realización de operaciones de crédito público, ya que en ambos casos se genera un ingreso público y como consecuencia el patrimonio se ve reducido (venta de bienes), o se compromete hacia el futuro (crédito público), situación que no permite que este tipo de ingresos sean susceptibles de ser repetidos continuamente y de manera indefinida. También es el caso de situaciones especiales en las que el Estado percibe un ingreso por un período limitado de tiempo, en virtud de alguna legislación temporal que lo autoriza para ello. Se recomienda que los ingresos extraordinarios se utilicen para hacer frente a situaciones imprevistas que conllevan a la ejecución de gasto público extraordinario; sin embargo, en el presente los gobiernos suelen acudir a este tipo de ingresos para financiar sus gastos rutinarios. (leer: art. 7, ordinales: 6 al 10)


• Ingresos Originarios e Ingresos Derivados.
Un segundo criterio de clasificación agrupa a los ingresos públicos de acuerdo a la potestad que tiene el Estado para generarlos. Pueden prevenir de la administración de su patrimonio ( originarios) o mediante el ejercicio de su poder de imperio (derivados) que le permite sustraer parte de la renta de los particulares de manera coactiva. por ejemplo, la actividad económica de una empresa propiedad del Estado que vende libremente bienes y servicios a la colectividad, genera un monto de ingresos que se consideran originarios, ya que para obtener este tipo ingresos el Estado no necesita obligar a los particulares a que adquieran su producto, simplemente actúa como un oferente más dentro del mercado. Por su parte, para obtener ingresos derivados el Estado interviene coactivamente la actividad
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